Libros de autor

‘Cuentos de insomnio’ de Sílvia Ferrer

Hay proyectos que son especiales. Y son especiales a simple vista. Ya sea por una portada que llama la atención, un título que te hace reflexionar o una imagen de su interior que ves por casualidad.
Esto es lo que hemos sentido con ‘Cuentos de insomnio’ de la valenciana Sílvia Ferrer (1995).

Graduada en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València, el vídeo y la ilustración son las disciplinas principales en las que se enmarca su trabajo. Incondicional de las técnicas manuales, en su obra la poesía se mezcla con la cotidianidad, dentro de un estilo leve y turbio al mismo tiempo, que se mueve entre la línea nerviosa y los colores amables.
De entre sus proyectos, destacan la realización del documental Calle Nueva número 18 (Carrer Nou número 18), en el que expone la casa donde siempre ha vivido como nido de experiencias así como la auto-edición de Cuentos de insomnio (Contes d’insomni), su primer libro de relatos ilustrados sobre el desvelo, la noche y las incomodidades.
En la actualidad, trabaja en otros dos proyectos personales: el cortometraje de ficción Hipermetropía, que prevé ser estrenado este otoño, y, en relación con él, un poemario ilustrado sobre defectos oculares.
En paralelo, Sílvia ha empezado su andadura como emprendedora, junto con su socia Patricia Cerveró (psicóloga), con Eulàlia, una iniciativa que pretende promover el interés por el arte y las letras entre los más jóvenes, mediante talleres de expresión y proceso creativo para edades comprendidas entre los siete y los dieciocho años, pero que pronto se abrirá a la mayoría de edad.

¿Qué podemos encontrar en ‘Cuentos de insomnio’?

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer – Cuentos de insomnio

“Se trata de una recopilación de relatos breves y poemas con el desvelo como hilo conductor. La temática se adentra en los malestares de una manera suave pero honda. En él, la autora indaga, a través de metáforas y un lenguaje intimista, en las incomodidades cotidianas que nos impiden dormir, y las muestra como realidades que, a pesar de su crudeza, se vuelven soportables e incluso tiernas. La dureza de la cama, el ruido, las pesadillas y el frío son algunos de los problemas que se plantean a los personajes a hora de dormir.
El estilo intimista de la obra se acerca por sí solo a un lector sensible y paciente. Los conceptos, trabajados de manera poética, y la delicadeza de las ilustraciones no pretenden apelar a los sentidos primarios recurriendo a acabados efectistas. En lugar de eso, piden tiempo para su lectura, entendimiento y apreciación. Cada cuento, ambientado y protagonizado de distinta forma, recurre a un estilo diferente de ilustración y de narrativa, siempre justificado por el tono requerido en cada ocasión, y dando como resultado un conjunto heterogéneo a la vez que unificado en un aspecto onírico.
Las historias, cada una a su manera, hacen el camino de la angustia al alivio, establecen guerras silenciosas entre los personajes, que normalmente culminan en la rendición de una de las partes. En ocasiones, el segundo personaje aparece como elemento no humano (piedra, pesadilla…), siendo entendido como incomodidad más que como una persona consciente.
De la misma manera que los sueños recurren a metáforas para revelarnos nuestra propia manera de entender el mundo, Sílvia echa mano de los recursos literarios y de la poética visual a fin de tratar cada uno de los temas que aparecen según el matiz con qué ella ha vivido esas situaciones. En les ilustraciones, la presencia de los escenarios nocturnos, la narrativa secuencial y cierto surrealismo, trasladan los cuentos al mundo de los sueños, mediante los colores, las composiciones y el trazo.
En la parte gráfica hay una amplia variedad de técnicas empleadas, y un ritmo de lectura similar al que hay en la música: la necesidad de seguir hace la lectura inevitablemente efímera, dejando un sabor que pide volver.
Como en cualquier álbum ilustrado, Cuentos de insomnio no se presta a la lectura del texto sin el acompañamiento de la imagen, ni viceversa. Eso se ve enfatizado por la maquetación: la escritura manual se distribuye por las páginas con toda la libertad que el dibujo permite, burlando las acotaciones que la tipografía a máquina impediría y consiguiendo un resultado mucho más cercano.
La pieza se podría catalogar a medio camino entre álbum ilustrado y novela gráfica. Consta de 172 páginas, con un total de nueve capítulos. La primera edición, de 10 copias en catalán, se agotó en menos de un día, con publicidad a través de las redes sociales. La segunda tirada llegará antes de octubre, y se editará también en español e inglés”.

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

© Silvia Ferrer - Cuentos de insomnio

© Sílvia Ferrer – Cuentos de insomnio

 

En definitiva, una joya imprescindible para aquellos que amamos el bonito y apasionante mundo de la autoedición.

 

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