Fotografía

Roser Canós Mercader, sentir la fotografía

“Cuando empecé la universidad, comencé a ir a terapia. Los diagnósticos fueron dispares: ansiedad, depresión y algunos rasgos del trastorno de la personalidad. Desde ese momento he ido cambiando de terapeuta y de terapia. Hoy en día sigo yendo.
Una en la que trabajamos las emociones. Una que me hace bien.
Menciono esto porque creo que es importante a la hora de hablar de mi trabajo. Además, escribiendo sobre ello, quiero que deje de ser tabú, que una etiqueta o etiquetas no lo son todo y mucho menos adjetivos, quiero que la gente se conciencie, quiero hacer ver que la salud mental debe ser un pilar básico en nuestras vidas. También desmontar la idea romántica de las enfermedades mentales ya que no es fácil convivir con ellas sino estás rodeada de amor y confianza”

Roser Canós Mercader (1993) es fotógrafa autodidacta. Actualmente vive en un pequeño pueblo de l’Horta Nord llamado Bonrepòs i Mirambell. Se encuentra cursando el último año de grado en Historia por la Universitat de València. “El grado y la universidad son algo que detesto pero por circunstancias he seguido con ello. Lo único con lo que me quedo de estos años es con las clases de historia del arte. Ellas me hicieron ver que el árbol no tiene porqué ser verde ni el cielo azul. El árbol puede ser negro y el cielo rojo. Al fin y al cabo, como dijo Anaïs Nin, vemos las cosas como somos y no como son”, confiesa.

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

Siempre ha estado en contacto con el arte. Este, en todas sus expresiones, es su válvula de escape, donde canaliza todos sus sentimientos, que es de lo que estamos hechos. Nos cuenta que en su casa abundan los cuadros hechos por su padre, suena música frecuentemente y se leen libros, muchos libros. Pero no fue hasta hace dos años cuando la fotografía llegó a su vida.  “Se abrieron múltiples mundos ante mí. Muchos de ellos desconocidos. No disponía ni de cámara analógica ni réflex. Lo único que tenía era mi móvil y una app llamada Instagram”.

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

Roser fotografía aquello que le inspira ya sea la gente cercana a mí, detalles de sus cuerpos, detalles de su propio cuerpo o las playas vacías aunque también suele autorretratarse. “Cuando tengo la foto delante, ya sea hecha por mí o por mi pareja, la combino con brochazos, detalles de pinturas o la dejo sin editar. El combinar la fotografía con el collage me permite mezclar diferentes realidades y conectar con el subconsciente. Un subconsciente en pleno conflicto. Y a la hora de subir la fotografía a Instagram intento construir un feed con un marcado sentido de la estética”, nos explica.

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

© Roser Canós Mercader

Poco a poco va encontrando su estilo. Un estilo con el que se siente más a gusto y con el que poder ser ella misma. Es a través de la fotografía como se va conociendo y aceptando.

 

Romperme para luego extenderme.
Extenderme para después verme.

 


+ info:

Instagram

Anuncios